Virginia Hall, la Dama Coja que atormentaba a los nazis

La más peligrosa espía de los Aliados

Virginia Hall Goillot nació el 6 de abril de 1906 en Baltimore, Maryland. Creció en el seno de una familia acomodada, lo que le permitió acceder a los mejores colegios y educación. Su pasión por la aventura surgió tras realizar un viaje en clíper - embarcación de vela - con su padre, Edward Lee Hall. Con 19 años hablaba con soltura alemán y francés.
Fuente: La Segunda Guerra
Fuente: La Segunda Guerra
Asistió a la Universidad de Columbia y finalizó sus estudios en Europa, viajando a Francia, Alemania y Austria. En 1931 comenzó su carrera diplomática en Varsovia como Secretaria en la Embajada de Estados Unidos, fue transferida a otros lugares como Tallín, Viena e Izmir. Los jefes de Hall no estaban muy contentos con que una mujer quisiera desarrollar su carrera en el Departamento de Estado; además, consideraban que exageraba con respecto al peligro que representaba Alemania con Hitler a la cabeza, calificándola de alarmista y carente de criterios.  Durante su estancia en Izmir un accidente de caza truncó su futuro en la carrera diplomática. Su discopeta se le resbaló durante una cacería, y al recogerla se disparó accidentalmente, acertando los perdigones en uno de sus pies. Las heridas no eran de gravedad, pero la tardía atención médica hizo que se le gangrenara la pierna, siendo la única solución posible la amputación de su pierna izquierda. Desde ese momento debió utilizar una pierna ortopédica, a la que le puso el nombre de Cuthbert. En aquella época existía una disposición que prohibía que personas con miembros amputados pudieran trabajar en el Departamento de Estado, lo que hizo que tuviera que renunciar a su carrera diplomática.