#SOSlas1000: El terrible error de votar a la derecha

El PP vende y Ciudadanos apoya.

Autoría: La autoría de este artículo es de una vecina de #SOSLas1000.

Querido y apreciado vecino:

Se acercan las elecciones municipales del 26 de mayo de 2019 y en Tres Cantos no podíamos ser menos. Si tu voto está claro, ¡adelante! No seré yo quien te diga a quién debes votar. Pero, si aún hoy tienes dudas, permíteme que dirimamos un poco más el objetivo de la papeleta en la urna.

Poca gente sabe que Tres Cantos, hoy un municipio próspero y con alta renta per capita, comenzó a gestarse gracias a cooperativistas que huían de la gran ciudad como era Madrid porque no podían establecerse allí debido a los precios que tenían las viviendas en la capital y en su periferia.

Para determinar el porqué de un nombre tan pintoresco, hay que remontarse a esos inicios. Cuando la zona era un vértice geodésico (con sus correspondientes mojones o cantos) de tres importantes áreas verdes y de alto valor ecológico: Monte de El Pardo, Soto de Viñuelas y la Cuenca Alta del Manzanares. En esa confluencia, los primeros pioneros quisieron construir su hogar: el que es hoy una ciudad salida de la nada en muy poco tiempo.

Tres Cantos, antigua ciudad dormitorio, es en la actualidad un municipio de viviendas, parque empresarial y tejido industrial, que da cabida a 46.750 almas. La idea que se tenía en un principio de ese proyecto, con el paso de los años, ha ido variando sustancialmente.

Sé, querido vecino, que si tú eres uno de esos cooperativistas que hace más de cuarenta años pisaba #TresCantos por primera vez y se maravillaba con el aire puro y se horrorizaba con la tortuosa M607 de un solo carril en cada sentido, tu voto estará más que decantado. También sé que, si no eres de ese grupo, pero tu renta es superior a la media, probablemente no te interese lo más mínimo esta carta. Pero, ¿y al resto de los vecinos de Tres Cantos?

Quizás, el resto de los vecinos de Tres Cantos no recuerden que hubo un tiempo en el que luchamos a brazo partido por no perder parte de El Bodonal y Valdecarrizo (incluso el Parque del Este y la finca de Valdeloshielos) en beneficio de unos pocos que querían jugar al golf.

O el regalazo que supuso para FCC el encargo del PGOU de la ciudad. Aunque, para ello, hubiera que expropiar terrenos para regalárselos a esa empresa. Este regalo tiene su miga, querido vecino, porque, además de pactar con la famosa empresa la tristemente célebre construcción de #SOSlas1000, le otorgaba la posibilidad de llevar el ritmo de la construcción. Es decir, que FCC decidía qué, cómo, dónde y cuándo construir viviendas. No está nada mal, ¿verdad? Por si acaso no estás enterado de esto, querido vecino, la empresa FCC estaba realmente mal. Económicamente muy mal.  Y su presidente, José Mayor Oreja (hermano de Jaime Mayor Oreja, ministro del Interior con Aznar), fue el agraciado con ese regalo. No sé tú, querido vecino, pero yo no creo en las casualidades.

Tener que construir 750 viviendas para jóvenes por obligación en Tres Cantos no debía ser de buen gusto. Pero, que aumentaran esas 750 viviendas a 1000 para conformar las #SOSlas1000 que conocemos ahora, debió de ser aún peor. El futuro de mil jóvenes tricantinos estaba en sus manos. Jóvenes que no podían acceder a una vivienda libre. Jóvenes que como tus hijos, tus hermanos, o tú mismo, no podían desembolsar la obscena cantidad de trescientos mil euros por un piso de dos dormitorios. Las 1000 Viviendas eran nuestra única opción de emanciparnos.

Se modificó el suelo donde iban a ser construidas. De terciario pasó a residencial como aquel que pasa por la puerta de un Centro Comercial. Ya no importaba que el AVE hiciera tambalearse los cimientos de los edificios, ni que el Cercanías tronara en nuestros salones, que el eco de la M607 se escuchara en las habitaciones o que nuestros cimientos se asentaran sobre un río subterráneo… Lo que quedaba bien claro es que lo importante era hacer dinero a costa de los que menos recursos tenían<