Madrid se tiñe de morado 💜

8 de Marzo en Madrid, piel de gallina, dejarse la garganta, y saber que no estás sola.

Un año más, Madrid se tiñó de morado, desde primera hora de la mañana, incluso desde las 00:00, con mujeres gritando por sus derechos, con mujeres luchando, colgando delantales y haciendo una huelga histórica de 24 horas por y para las mujeres.

Era extraño y bonito a la vez. Te levantabas de la cama con una sensación de empoderamiento y mirabas a tus hermanas y compañeras con amor, con cariño, además de con un mensaje de “no estás sola, hoy nos unimos todas”. Yo iba con mi camiseta feminista por primera vez en la vida sin pensar en que alguien me miraría por encima del hombro o me diría algo, o me agredirían, no tenía miedo, y eso me hacía sentir TAN bien.

Mi día empezó en el Campus de Somosaguas. Las compañeras estaban parando un examen (ilegal en un día de huelga general) y yo decidí unirme a ellas. El campus entero se había teñido de pintadas por y para las mujeres. En mi facultad la puerta estaba cerrada, porque esa puerta tenía que ser abierta por mujeres, y ellas habían parado. Así que, como bien se dijo: si nosotras paramos, se para el mundo. Y en este caso, se pararon las clases. Así quizá nos demos cuenta de que sin ellas no podemos hacer algo tan “sencillo” como abrir una puerta.

Imagen propia subida al Twitter de Oprimide.

Cuando llegué al aula del examen, las compañeras estaban sentadas en las distintas mesas, impidiendo así el paso al profesor al examen. A diferencia de todo lo que están contando en las distintas redes sociales (como ese vídeo que se ha hecho viral), yo pude ver que no agredieron en un momento a nadie, y que solo cargaron en contra de aquellos que las agredían, se reían de ellas o eran unos acosadores de menores (sí, uno de ellos se iba paseando tan tranquilo por ahí sin ningún problema). Así que, cuando se consiguió parar aquella ilegalidad que era el examen, nos fuimos a andar por el Campus al grito de “Aquí estamos las feministas” y otros cánticos más, hasta que leyeron el Manifiesto.

Me siento orgullosa de ello porque en éste se habló de todas las hermanas, de las hermanas trans y las racializadas, que sé que en muchas ocasiones se sienten aisladas y sienten que no las apoyamos suficiente; a veces incluso las hacemos sentir fuera del colectivo. Cuando debería ser lo contrario, pero de eso me gustaría que hablaran ellas. Pude escuchar al bloque racializado haciendo su manifiesto y se me puso la carne de gallina. Fue algo que ojalá hubiera podido vivir toda mujer que se precie.

Después de esto hablamos todas las estudiantes de la UCM, gritamos por nuestros derechos, y salimos a conquistar Ciudad Universitaria todas juntas. Cuando te girabas a mirar cuántas personas había, era imposible ver el final y me sentía tan orgullosa… No soy capaz aún de explicar eso con palabras, al grito de “El feminismo será interseccional o no será” y “Macho violador al triturador” (cánticos que pidieron las hermanas racializadas y trans para no sentirse excluidas), yo tenía tal euforia que me dejaba la voz. Había muchas cámaras, muchas personas grabándolo, documentando algo que estaba haciendo historia.