Las casas de apuestas que destruyen los barrios obreros.

En los barrios obreros de Madrid es donde más han crecido las casas de apuestas, un aumento del 141% en tres años.

El bar del barrio de toda la vida ahora es una casa de apuestas. La tienda de ultramarinos a la que la abuela y el abuelo iban a comprar, que después se convirtió en "el chino" donde comprábamos la bebida, se ha convertido en una casa de apuestas. El barrio por el que caminábamos, ahora es un casino en cada esquina.
El barrio ha cambiado tanto como el perfil del jugador; ya no tiene la imagen de ese divorciado, cuarentón, apestando a Varón Dandy y a tabaco, con un whisky con hielo en una mano y máquina tragaperras en la otra. Las apuestas deportivas atraen a hombres jóvenes de entre 18 y 24 años en su mayoría, tal y como se apunta en el estudio de Percepción social sobre el juego de azar en España VIII, del Instituto de Política y Gobernanza de la Universidad Carlos III de Madrid. En 2013 solo el 4,7% de los jóvenes afirmaba haber apostado alguna vez. En 2016 el porcentaje alcanzaba ya el 20,1%.

Los barrios obreros se han convertido en el lugar perfecto donde enriquecerse.

Ni falta ha hecho que Eurovegas se instalase en Madrid. Los jóvenes de clase obrera, en paro y sin futuro, buscan su salida en el dinero inmediato que dan las casas de apuestas del barrio. No es extraño encontrarse a decenas de jóvenes en las puertas de los locales de apuestas, hablando de las apuestas que van a realizar y de las posibles ganancias. Gastando su mísero sueldo o el dinero de sus padres en apuestas. Y es que, en los barrios obreros de Madrid es donde más han crecido las casas de apuestas, un aumento del 141% en los últimos tres años. Mientras que en los barrios ricos de la capital, no han aumentado en estos tres años. Es más, disminuyen, según los datos que ofrece el Ayuntamiento de Madrid y que ha recogido El ConfidencialEn 2017, la Dirección General de la Ordenación del Juego (DGOJ) realizó un estudio donde más del 77% de las personas participantes, tenían un nivel socio económico medio-bajo y bajo.