La ONU condena a España por torturas de cuatro Policías Nacionales a una mujer

Entre 2009 y 2012 se han abierto 4211 procedimientos penales a funcionarios por torturas

Ella salía una tarde del 27 de enero de 2013 por Córdoba. Comió, tomó algunas cervezas y un vino en un mercado medieval. Tras esto, decidió ir a la discoteca 'La Posada de Babylonia' hasta la medianoche, cuando decidió irse a casa. Pasados diez minutos desde que salió del local, cuatro agentes de paisano la interceptaron, le pidieron el bolso y empezaron a registrarlo hasta que encontraron una cartera que no le pertenecía a ella.

Mientras le estaba pidiendo el bolso, una agente decidió darle bofetones en la cara. Tras encontrarle la cartera, la esposaron sin explicarle los motivos de la detención, le golpearon contra el canto de la puerta de la patrulla y le metieron en el coche. Ya en el trayecto, les agentes entre risas, aceleraban y frenaban para que la mujer se golpease contra la mampara y causarle más dolor.

Una vez llegada a comisaría, el Jefe de Policía Nacional entre gritos le dijo que 'pasará allí toda la noche, que ambulancia ni su puta madre'. Aunque ella pedía asistencia médica, los Policías no se la proporcionaron. Es ella, desde la puerta de la comisaría, quien llamó a la ambulancia que le recogió más tarde.

La mujer fue operada por una nariz rota e ingresada durante siete días.

Ella denuncia y los Tribunales en España desestiman su denuncia

El pasado 27 de Diciembre de 2019, el Comité contra la Tortura de la ONU publica su resolución por el caso de tortura policial realizada por cuatro agentes a una mujer en Córdoba.

La mujer denunció estos hechos dos días después de que ocurrieran. Curiosamente, las grabaciones de la comisaría de ese día se borraron y sólo se aportaron al Juzgado unos fotogramas insuficientes. Un agente y el portero de la discoteca declararon que la mujer amenazó autolesionarse para involucrar a los policías en estos hechos. El Tribunal preguntó cómo la mujer pudo romperse la nariz a lo que uno de los agentes respondió "No se pueden explicar las lesiones que esta señora presenta" algo que el Tribunal español ignoró y en lo que el Comité contra la Tortura de la ONU hace hincapié como un punto crucial de las contradicciones de los agentes imputados.

Nadie la creyó; la jueza de instrucción, ni los magistrados de la Audiencia Provinci