La hipocresía mediática de las “fake news”

La efeméride de las "fake news" en los medios de comunicación de masas que más de una vez han manipulado noticias.

Hace relativamente poco, con el evento electoral a la vuelta de la esquina, aparecía un término que se ha popularizado bastante en los últimos años: las fake news. El medio que hacía referencia a la cuestión de las fake news era La 1, de Televisión Española. El medio en el que apareciese este pequeño reportaje es indiferente, al fin y al cabo, todos ellos han hecho uso del amarillismo y la mentira con tal de ser lo que son: el aparato propagandístico de la burguesía.

La prensa amarilla

No me aventuraría a señalar el auténtico origen de las "fake news", pero sería interesante mencionar a un tipo de prensa muy concreto que acostumbra a usar esas "fake news". Este tipo de prensa tiene más de cincuenta años, y su historial de mentira es muy largo. Se podría decir que la prensa amarilla ha recurrido en numerosas ocasiones a estas, aunque aún no recibían el apodo actual.

Por definir cómo funciona la prensa amarilla, ésta tiende a titulares exagerados para atraer la atención, convirtiendo la información en un producto de consumo. La exageración no es el único recurso, medias verdades, ocultar información, o recurrir a la mentira son muchos de los recursos empleados por este tipo de prensa.

Quizás el trabajo más conocido de este tipo de prensa sucedió durante la hambruna ucraniana del Holodomorhecho de habitual recurrencia entre los capitalistas y cuya versión parece ser incontestable a pesar de haber sido desmentida casi inmediatamente después de salir a la luz.

El holodomor

El holodomor es el nombre que recibe la hambruna sucedida en la República Socialista Soviética de Ucrania en 1930, durante el paso del capitalismo de estado al socialismo propiamente dicho en la Unión Soviética. La idea era que los campesinos que aún trabajaban para propietarios de tierra (a los que el estado autorizaba a arrendar sus terrenos) pasaran a trabajar en las granjas cooperativas llamadas Koljós. Hasta entonces había sido imposible dado el escaso desarrollo de la agricultura.

Dado que la política agraria perjudicaba a estos terratenientes, los llamados Kulaks, estos recurrieron al sabotaje de maquinaria, al sacrificio del ganado y a la quema de cultivos, todo con tal de impedir el éxito de la nueva política y con la esperanza de revertir el régimen soviético.

La crisis afectó especialmente a Ucrania, y aquí es donde aparecen dos personajes muy importantes: William Randolph Hearst y Joseph Goebbels. En el caso del primero, tenemos a un empresario estadounidense que hizo de la prensa su principal negocio convirtiéndose en el padre del amarillismo. En el caso del segundo, fue el ministro de propaganda durante el Tercer Reich alemán, régimen que se mostraba muy interesado en anexionarse el territorio ucraniano.

Ambos ejercieron una campaña sensacionalista sobredimensionando la barbarie, campaña que Estados Unidos rescató durante la Guerra Fría y que la actual Ucrania utiliza para crear conciencia anti rusa, especialmente en las zonas del este bajo su control (recordemos que esa zona está en guerra civil actualmente