La falacia del “Esto fuera de España no pasa”

La historia de cómo algunos sectores de la izquierda consiguieron hacer invisible al monstruo de la extrema derecha en Europa

Estamos acostumbrades a ver, mucho más de lo que nos gustaría, algo a lo que yo, en un alarde de imaginación, he querido llamar la falacia del "Esto fuera de España no pasa". Esta falacia supone un efecto contraproducente y la creación de una pésima imagen entre la población de izquierdas, pero sobre todo supone el as en la manga perfecto para la derecha. Además, este tipo de falacia no es más que un componente pseudo-nuevo de lo que todes conocemos como fake news, y que desde luego han servido como una maquinaria sin límite a la derecha política de este país. Sin embargo, y pese a los intentos de muchas personas, hoy vengo a demostrar que la idea de que la extrema derecha se ha asentado únicamente en España es una falacia.
Marcha neonazi en Plauen organizada por Der Dritte Weg || Autor: Sebastian Willnow
Marcha neonazi en Plauen organizada por Der Dritte Weg || Autor: Sebastian Willnow
El auge de la extrema derecha en España es una realidad ineludible. De hecho, a nadie se le ocurriría pensar que no es uno de los problemas a los que actualmente hace frente nuestra sociedad. Sin embargo, debemos ser conscientes de que esta realidad no es una peculiaridad de nuestro país, sino un fenómeno, acompañado de discursos al principio más larvados que en la actualidad, que se lleva extendiendo por todo Occidente más de un lustro.  A pesar de haber hablado de un lustro, Noruega fue víctima del terrorismo de la extrema derecha en 2011 (Sí, chiques, aunque no lo digan en los medios, el terrorismo no sólo viene de organizaciones que profesan el Islam). El 22 de julio Oslo sufría una explosión, y de manera simultánea en la isla de Utøya, Anders Behring Breivik, simpatizante de la extrema derecha, perpetraba un tiroteo. Ambos actos acabaron con la vida de 77 personas. Por otro lado, el Movimiento de Resistencia Nórdico, organización neonazi, planifica asiduamente concentraciones. Recordemos que éste movimiento ha sido condenado por numerosos actos violentos entre los que encontramos la quema de centros de acogida de refugiados en Suecia. El 16 de junio de 2016 Jo Cox, diputada por el Partido Laborista en el Parlamento Británico, era asesinada por un simpatizante de la extrema derecha. Sólo en 2017, según un informe de Europol, Reino Unido registró cinco atentados terroristas vinculados a la extrema derecha. Por otro lado, la diputada del Parlamento Europeo por Italia, Eleonora Forenza, y su ayudante, fueron agredides en una manifestación antifascista en la ciudad italiana de Bari en 2018. En 2017 Polonia fue testigo de una manifestación en Varsovia convocada por organizaciones de extrema derecha, a la que acudieron aproximadamente 60.000 personas y que estuvo plagada de eslóganes xenófobos. Además, ese mismo año el movimiento de extrema derecha Campo Nacional Radical colgó una horca como amenaza a varios eurodiputados polacos en una plaza pública en una ciudad al sur de Polonia durante una manifestación, suceso que en 2018 seguía siendo investigado. En