Israel, el pinkwashing y los eurotriunfitos

20 de enero. Diez de la noche. Televisión española emitía la gala en la que pubertxs nostálgiques de un primer OT que no vivieron votaban la canción que nos representará en Tel Aviv en la gala de Eurovisión. Ese otro formato que ha conocido días mejores. Miki, un chavalito así como con aires de James Dean con barba, interpretaba “La venda”, un intento de revival de la rumba catalana. Y ganaba.