El retorno de la transfobia — La carta del neoliberalismo

Cómo las TERF han usado el neoliberalismo y la posmodernidad como dedo acusador a cualquiera que cuestione su discurso socialfascista

En los anteriores artículos, hemos visto un poco de historia y de dónde viene todo el problema con las TERF, ahora me gustaría comentar su hipócrita forma de acusar de neoliberalismo, posmodernidad, o "proqueer" a cualquiera que no case con su discurso o las cuestione mínimamente.

Sobre el neoliberalismo

Cuando pensamos en el neoliberalismo, lo primero en lo que pensamos es en ciertas medidas económicas que van encaminadas a eliminar la regulación estatal para beneficiar a la burguesía, especialmente a la alta burguesía. Como ejemplo podríamos poner las privatizaciones de empresas públicas, que no solo ayudaron a generar una oligarquía, sino que además luego colocaron a los políticos que lo permitieron en puestos de administración de esas empresas para llevarse su parte de los beneficios.

Pero en realidad el neoliberalismo no solo abarca lo económico, sino que abarca todo, hasta el nivel ideológico. Que Margaret Tatcher hablase de cómo los individuos progresan con su propio esfuerzo, o que Pablo Casado dijese que nuevas generaciones somos gente emprendedora no es un simple eslogan, es un resumen muy bueno de la ideología neoliberal. En resumen, se puede afirmar que el neoliberalismo te vende un falso ascensor social cuyo impulso solo depende de ti y de nadie más, y a partir de ahí surge todo lo demás.

Feminismo y liberalismo

¿Y cómo se aplica esta teoría al feminismo? Este fenómeno entra al feminismo defendiendo cuestiones como la Gestación Subrogada o la prostitución argumentando una libertad de la mujer para hacer lo que quiera, pero encubriendo que son las condiciones económicas las que llevan a mujeres a prostituirse o a alquilar su vientre o que los usuarios de los vientres de alquiler son familias burguesas. Su teoría va más allá, no solo trata esas posturas, también habla de cuestiones sexuales, de las orientaciones, y de lo que es empoderante y lo que no, y aquí entramos en el siguiente punto importante de este artículo: la posmodernidad.

La Posmodernidad y la Teoría Queer

La posmodernidad es un fenómeno que se desarrolló a finales del siglo XX y que podríamos decir que a día de hoy a alcanzado su punto álgido. Explicar lo que es la posmodernidad y la teoría queer es algo complejo, ya que tenemos que entrar en algo de filosofía, aún así intentaré explicarlo como pueda.

La palabra silla sabemos lo que significa, de hecho, seguramente ahora mismo estés usando una, o tengas una cerca y podrías señalarla sin dudar. Otro ejemplo es el amor -en el sentido de relación sentimental-, no es algo físico como tal, no es algo que podamos ver, oír, oler, o tocar como una silla, sin embargo si vemos a dos personas enamoradas podemos intuir por como se relacionan entre ellas que efectivamente lo están.

¿Dónde quiero llegar con todo esto? Que el lenguaje tiene una correspondencia material, que cada palabra designa una realidad material, bien sea la silla -que sería algo concreto-, o bien la relación que hay entre dos personas -que sería algo abstracto-. ¿Y si separásemos el lenguaje de su correspondencia material? ¿Y si una patata ya no fuese un tubérculo que crece bajo tierra?, ¿y si el objetivo de una manifestación no es mostrar tu apoyo o tu desencuentro con algo sino la movilización en si? ¿Y si bastase con decir que eres X para decir que eres X? Esto es el resumen -muy resumen de la posmodernidad-.

La teoría queer

La famosa teoría queer que sale siempre en todas las discusiones, vendría a ser la aplicación de la posmodernidad al género. Básicamente vendría a decir que el género es algo estrictamente cultural, quitándole el peso de las relaciones sociales y la influencia de la propia biología, que sin ser determinante, juega su papel. Se reduce a una identidad que uno puede escoger libremente sin haber ningún tipo de influencia externa al individuo.

Es el clásico argumento del liberalismo de yo soy libre para elegir, o soy libre para aceptar un contrato basura o no, ignorando que, independientemente de lo que escojas, cuando salgas por la puerta seguirás necesitando dinero para poder comer. El género es igual, no hay una libre elección porque ya al nacer te asignaron uno -que no tenía por qué ser el tuyo-, porque durante el embarazo tu madre pudo segregar ciertas hormonas que luego hicieron que interiorizases un género u otro, y porque a lo largo de tu vida tu relación con el resto de la sociedad ha ido moldeando lo que eres ahora.

¿Pero les trans somos queer?

Llegades a este punto, es muy probable que esa sea la pregunta que te ronde en la cabeza, o directamente lo afirmes. Sin embargo hay que aprender a diferenciar un pequeño matiz. Efectivamente la teoría queer plantea que el género es una "actuación", algo que tu escoges con toda la libertad del mundo y actúas conforme a él, pero yo no he dicho tal cosa.

Hay una influencia de