El día a día de la violencia machista: una realidad

La violencia machista no descansa ningún día, y, aunque miremos hacia otro lado, no desaparece

Durante meses, he estado publicando un artículo diario con las noticias de violencia machista que ocurrían cada día. Hubo un día en el que empecé a seguir a una cuenta de Twitter que, cada día, publicaba muchas noticias, pero la mayoría de ellas eran sobre violencia hacia las mujeres, y creí que, si Oprimide era el diario de los colectivos, este era su lugar. Me decidí a hacerlo debido a que creía necesario visibilizarlo, que se viera realmente que la violencia machista ocurre todos los días, que no descansa y que, por mucho que queramos o creamos, no ha desaparecido y a saber cuánto tiempo le queda para ello.

El inicio fue duro, no creía que pudiera leer cada día este tipo de noticias. Me dio la realidad en la cara, había más noticias de violencia machista de lo que esperaba, muchas mujeres estaban siendo maltratadas, vejadas, insultadas, acosadas sexualmente, violadas, y asesinadas, y todo por el hecho de ser mujeres. Me di cuenta de que era una epidemia, que no había otra manera de llamarlo, todo eso que se dice de que "el machismo está en el día a día" no lo sabes hasta que no lo lees. 

Me empecé a meter en su piel, a sentir lo que ellas sentían, me asqueé, y llegó un momento en el que tenía que parar de escribir, porque la rabia y la ansiedad me borboteaban por las venas. Lo contaba a muchas de las personas con las que hablaba "es increíble leer todas las noticias que hay cada día sobre violencia machista, es increíble saber la de mujeres que están sufriendo esta violencia cada día, y aquellas noticias que no se leen, que no se saben". Quería compartirlo con todo el mundo.

Cómo fue la experiencia

Pero la realidad fue otra, las visitas no fueron tantas, la repercusión no fue tan alta, no lo entendía, ¿por qué no se visibilizaba esta problemática diaria? ¿Por qué la gente no le daba la misma importancia que le daba yo? Un trabajo diario de casi más de dos horas del que me sentía bien orgullosa, sin lugar a dudas. Pero la sociedad no quiere muchas letras y mucha información, la sociedad quiere titulares, quiere las cosas resumidas, quiere la inmediatez, y ni la violencia machista les hace parar unos minutos en su día a día. No es una crítica, es una realidad, retwitteamos y compartimos los titulares, y a veces lo que incluye dentro la noticia no tiene por qué estar relacionado con ello. En muchas ocasiones, el titular exagera la noticia, y otras en cambio no muestra lo que realmente incluye ésta.

Pero a mi me sirvió, me sirvió para querer luchar más contra esta lacra, me sirvió para darme más cuenta aún de que el machismo no descansa, por mucho que lo hagamos nosotres. Me sirvió para que algunas personas, aunque no fueran muchas, también se dieran cuenta de lo mismo que yo. Me sirvió para aprender.

Los medios de comunicación

Otra realidad que aprendí cuando escribía los artículos de violencia machista fue que los medios de comunicación, aunque hablen de estas noticias, también tienen toques muy machistas. Culpabilizan a las víctimas, con comentarios como "pero ella nunca había denunciado", dando a entender que si no había denunciado, quizá sería su culpa que la maltratara, que la asesinara. Humanizan exageradamente al agresor, contando lo bien que se llevaba con su familia, o lo buen trabajador que era. Cuando tapan la cara del agresor, y muestran la cara de la víctima, cuando cuentan detalles morbosos o ponen fotos del lugar del asesinato -sangre incluida- o del SAMUR llevándose el cuerpo.  

Los medios de comunicación, en muchas ocasiones, no quieren informar, quieren simplemente que pinches en su noticia, por encima de cualquier cosa. Y por ello ponen los titulares más llamativos que pueden, les interesa que les leas, por eso utilizan el morbo. Otras veces, simplemente cuentan las noticias como algo pasajero, algo que no importa tanto, sin detalles, o con detalles tan banales como el trabajo que tenía ella, pero no sobre el acto en sí. 

Con todo esto también llegué a la conclusión, los medios no quieren visibilizar este tipo de violencia, para éstos, estas noticias son un "suceso" más, un suceso que les da una serie de clicks, que, por supuesto, no pretenden desperdiciar. Se copian los unos a los otros las noticias de manera literal, y miran a ver quién de ellos tiene más visitas en esa misma noticia.

¿Cuál es mi conclusión?

Aquellos artículos que más visitas tuvieron fueron los que tuvieron un titular más "destacado", aquellos que quizá, de alguna manera, llamaron más la atención. Pero para mi todos fueron importantes, todos me hicieron aprender un poco más, y todos me hicieron darme cuenta de que hay que seguir luchando para día para eliminar esta lacra, para que la sociedad deje de ser machista. Me hizo defender mucho más la lucha de las mujeres, de todas las mujeres, comprendiendo aún más que el feminismo, o es interseccional, o no es nada. No entiendo la lucha sin las hermanas trans, sin las racializadas, sin las discapacitadas, sin ninguna mujer

Hacer estos artículos me enseñó a escribir artículos sin querer buscar más clicks, me en