El cine, cosa de hombres

Desde la aparición del cine gracias a los Hermanos Lumièré hasta la actual época marcada por grandes directores como Tarantino, el cine parece ser un ámbito vetado para las mujeres. Sin embargo, si indagamos superficialmente, aparecen grandes mujeres cineastas que han revolucionado o mejorado el panorama cinematográfico.

Autoría: Este artículo está escrito por Sara Salas.

Observando varios listados de "Directores más importantes de todos los tiempos", encontramos autores de todas las épocas y géneros cinematográficos, destacando algunos nombres como Chaplin, Hitchcook o Tarantino. Sin embargo, si examinamos la lista, nos llamará la atención un hecho: sólo aparecen uno o varios nombres femeninos. Es curioso que, en más de un siglo de producción cinematográfica, tan solo un par de mujeres hayan destacado en este ámbito.

Y es que en el cine, al igual que en todas las disciplinas artísticas, las mujeres han sido ignoradas, tanto en su momento como en la actualidad, al no difundir su obra y ni siquiera ser mencionadas en los principales manuales de cine. De esta manera, grandes cineastas y precursoras de movimientos cinematográficos han sido olvidadas, atribuyendo su obra a otros hombres, generalmente a sus familiares o parejas. Es por ello que merecen ser visibilizadas tanto ellas como su obra.

Imagen de Alice Guy Blaché. Vía: fotogramas.es
Imagen de Alice Guy Blaché. Vía: fotogramas.es

Al iniciar el estudio del cine encontramos dos nombres importantes: los hermanos Lumièré, que inventaron el cinematógrafo, y George Méliès, que construyó los principios básicos para la elaboración del cine que conocemos hoy día, pero falta una importante pieza que cambió el significado del cine, Alice Guy Blaché.

Esta cineasta entendió el cine como una forma de crear historias y no sólo de documentar la realidad, como abogaban los hermanos Lumièré. Los grandes historiadores piensan que fue la primera persona en rodar una película de ficción, mucho antes que George Méliès. Dio paso de un cine documental a un cine narrativo, guiado por las emociones y un importante componente social.

Tuvo una extensa carrera cinematográfica, entre 600 y 1000 películas de las que hoy tan solo se conservan 100. La primera película fue "La Fee aux Choux" (1896).

Alice trabajaba como secretaria para Gaumont, uno de los productores más importantes de la época. Alice propuso a Gaumont realizar pequeñas películas para entretener y convencer a los posibles compradores de los aparatos cinematográficos. La idea tuvo gran éxito y así Alice comenzó su tarea como cineasta. Innovó en cuanto a la técnica, creando nuevos planos como el primer plano, en lugar del habitual plano general. Se le atribuye a Méliès la hazaña de conseguir las primeras películas a color al p