Concepción Arenal

Primera mujer en España en ser visitadora de cárceles

Concepción Arenal Ponte nació el 31 de enero de 1820 en Ferrol, A Coruña. 

Concepción Arenal // Fuente: Wikipedia
Concepción Arenal // Fuente: Wikipedia

Cuando Concepción tenía 9 años su padre, Ángel Arenal Cuesta, falleció en prisión. Era un militar que había sido castigado en varias ocasiones por su ideología liberal contra el régimen del Rey Fernando VII. Tras esto, Arenal se traslada junto con su madre, María Concepción de Ponte, y sus hermanas, Luisa y Antonia, a Armaño (pequeña aldea en el valle de Liébana, Cantabria). Años después Luisa fallece y la familia decide trasladarse a Madrid.

Concepción llegó a la capital cuando tenía 15 años. Allí su curiosidad y devoción por los libros se incrementa hasta el punto de aprender francés e italiano por su cuenta. Su deseo era estudiar y su madre estaba de acuerdo, pero su concepción era distinta. María Concepción matriculó a sus hijas en un colegio para señoritas cuyo objetivo fundamental era enseñar a las jóvenes a comportarse en sociedad. Arenal, en desacuerdo con su madre, decidió estudiar filosofía y ciencias a solas.

Valle de Liébana, Cantabria // Fuente: Cantabria Rural
Valle de Liébana, Cantabria // Fuente: Cantabria Rural

En 1840 Concepción regresa al Valle de Liébana para cuidar de su abuela enferma. Allí toma una decisión determinante para su futuro: seguir los dictados de su conciencia y continuar estudiando. Poco tiempo después fallecen su abuela y su madre, lo que refuerza aun más su decisión.

VIDA UNIVERSITARIA

En 1841 Concepción comenzó a asistir a las clases de la Facultad de Derecho de la Universidad de Madrid, pero de manera irreconocible. Lleva el pelo corto, usa levita, capa y sombrero de copa. Las leyes no permitían a las mujeres acudir a la universidad, por lo que decide vestirse como un hombre para poder hacerlo. 

Un día como cualquiera otro fue descubierta. Para el rector la solución era simple: expulsarla. Pero Concepción no dio su brazo a torcer y tras debatir llegan a un acuerdo. Arenal debía enfrentarse a un examen para demostrar sus conocimientos y a partir de él era el claustro quien debía decidir si podía continuar o no acudiendo a las clases. Sus resultados fueron tan buenos que no les quedó otra opción que aceptarla en la universidad, pero únicamente como oyente. Nunca pudo matricularse, no pudo hacer más exámenes y, por supuesto, al finalizar no recibió título alguno.

VIDA TRAS LA UNIVERSIDAD

Durante su etapa universitaria conoció a Fernando García Carrasco, con quien se casó en 1848. Concepción recuperó su apariencia de hombre para poder acompañar a su marido a tertulias políticas y literarias sin ser rechazada. 

Imagen de La Iberia, diario liberal en el que Concepción Arenal publicó sus primeros artículos // Fuente: Wikipedia
Imagen de La Iberia, diario liberal en el que Concepción Arenal publicó sus primeros artículos // Fuente: Wikipedia

Licenciada en Derecho, pero sin título, Arenal decidió convertirse en escritora publicando sus primeras obras. En 1855 publicó sus primeros artículos en La Iberia, periódico liberal, pero pronto este camino se trunca. Su marido murió a causa de una tuberculosis y una nueva ley obligaba a firmar todos los artículos publicados en prensa. En ese momento decidió volver a Cantabria, instalándose con sus dos hijos (Ramón y Fernando) en Potes. Allí conoció al violinista Jesús de Monasterio, quien acababa de fundar las Conferencias de San Vicente de Paúl y consiguió convencer a Arenal para fundar la sección femenina de la sociedad.

En 1860, fruto de su experiencia dentro de las Conferencias de San Vicente de Paúl, publicó el ensayo "La beneficencia, la filantropía y la caridad" y lo presentó al concurso convocado por la Academia de Ciencias Morales y Políticas bajo el nombre de su hijo Fernando, que tenía 10 años. La obra resultó ganadora, pero el engaño fue descubierto y el premio se dejó en suspenso hasta resolver la siguiente cuestión: ¿podía una mujer ganar el premio? No existían precedentes, pero l