Carta a El Mundo desde #SOSlas1000

Una vecina de 'Las 1000' responde al artículo de El Mundo -un artículo sin firmar- para desmontar las inexactitudes que expresan en favor de Fidere

Autoría: Este artículo ha sido escrito por una vecina de 'las 1000' de Tres Cantos, en el que no hemos variado absolutamente nada del documento inicial que hemos recibido.

El pasado 22 de enero se publicó en el periódico El Mundo un reportaje sobre Fidere y las 1000 Viviendas que a mí, como afectada, me ha dejado mal sabor de boca. No sólo porque lo escrito en él está lleno de inexactitudes y, en la mayoría de los casos, mentiras; sino porque ha sido publicado en un periódico de tirada nacional sin acudir a nosotros, la parte contraria, para contrastar la veracidad de la información.

Que un artículo no vaya firmado en una publicación debería darnos una pista de lo que en él se cuece: en este caso, lavar la cara de Fidere o devolver algún favor entre la publicación y el llamado Fondo de Inversión.

Desglosando todos los puntos del artículo, puedo determinar que, por inexacto, incurre en innumerables falsedades. No es cierto que el 80% de los habitantes de Las 1000 Viviendas vaya a quedarse en ellas por varias sencillas razones: los alquileres abusivos, el precio elevado de las viviendas (de 50-55m2) y la promesa de subir las rentas 300€ en tres años, teniendo en cuenta que hasta el día del fin de la calificación definitiva eran Viviendas de Protección Oficial, han hecho imposible que muchos jóvenes tricantinos puedan permanecer viviendo cerca de sus familias, sus trabajos, su ocio y del que ha sido su municipio durante su infancia y juventud.

Las 1000 viviendas de Tres Cantos donde se puede ver un cartel gigante reclamando a Pedro Sánchez que les ayudase contra Fidere.

En el artículo, alegan que el precio estipulado está dentro del precio de mercado (algo muy parecido ha defendido siempre Fidere cuando la Asociación de las 1000 Viviendas ha intentado negociar con ellos). Lo que no indican, es que esos precios están asociados a pisos con más de 40m2 por encima de las viviendas de las que hablo y con zonas comunes adecuadas al ocio familiar.

Las 1000 Viviendas fueron construidas con dinero público. Dinero que sale del bolsillo de todos y para dar salida a la problemática de la falta de vivienda de precio accesible en un momento en el que la Burbuja Inmobiliaria estaba en su máximo apogeo (el sorteo fue celebrado en 2007 a bombo y platillo ante la CAM y el propio Ayuntamiento tricantino). Querían evitar que los jóvenes del lugar marcháramos lejos y, para ello, lo mejor era darnos una perspectiva de futuro en la localidad. Eran (son) 1000 Viviendas, y durante los seis años y medio que han pasado desde que el alcalde, Jesús Moreno, entregara la primera llave en junio de 2012, la gran mayoría del tiempo muchas de las viviendas han estado vacías, a pesar de que las viviendas públicas deben ser ofertadas en todo momento para satisfacer las necesidades de las personas para las que fueron levantadas.

Conviene recordar, que la firma de los contratos iniciales (firmados en junio de 2012), ya traían consigo la famosa ‘Cláusula 16’, por la que los que los firmantes renegábamos de nuestro derecho al tanteo o retracto en caso de que la vivienda ocupada se vendiera a un tercero, siempre y cuando se hiciera de forma conjunta a las restantes del mismo edificio (venta completa de módulo). Es decir, FCC (la constructora), la Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento de Tres Cantos y el Fondo de Inversión Fidere, estaban sentando las bases para esta problemática un año y medio antes de enterarnos los inquilinos de que nuestra suerte acababa de cambiar.

Que Fidere comprara nuestra promoción ha sido, con todo, una de las peores cosas que nos han pasado. Ya no es sólo la mala construcción (malos materiales, defectos estructurales graves, indolencia a la hora de seguir el proyecto arquitectónico…); ni tener que luchar con un alcalde y un equipo de Gobierno (del tándem PP-Ciudadanos), que hace oídos sordos a nuestra problemática y que se posiciona en nuestra contra y a favor del Buitre; ni la traición de Ciudadanos en la Asamblea de Madrid a la hora de votar la Ley por un Precio Justo que la asociación presentó en el mes de mayo; ni el uso de un terreno reservado para la industria que, de la noche a la mañana, fue designado para construir nuestras casas a pesar de la cercanía de las vías del AVE, de Cercanías, la M607 y el vertedero de Colmenar Viejo. No. Poco sabía yo, cuando recibí el correo certificado que me informaba de la compraventa de mi vivienda por parte de